Aunque desde Colectiva nos vendan el trabajo de los brasileiros Tiago y Gabriel Primo como una representación artística, no cabe duda de que es el siguiente paso lógico tras los ya olvidados pisos de 30 metros. Y es que, si tal como están las cosas pocos pueden permitirse una casa en condiciones, ¿qué mejor que sacar los bártulos y colgarlos en la pared de un edificio a 10 metros durante 12 horas al día? Bueno, se me ocurren muchas opciones, pero al menos, curioso, es.


Escrito por iruell 





